DÍAS DE PIEDRA
DÍAS DE PIEDRA
DÍAS DE PIEDRA
El Mogote de los Suicidas es uno de los monolitos más icónicos de La Pedriza, una aguja de granito de silueta inconfundible que se eleva de forma aislada sobre el caos de bloques que la rodea. Su perfil estilizado, rematado por una característica “cabeza” inclinada, lo convierte en una de las formaciones más fotogénicas y reconocibles.
El Mogote surge entre placas pulidas y apilamientos graníticos, dominando visualmente todo su entorno. Desde su base, la vista se abre hacia la Pedriza anterior y el valle, ofreciendo una sensación de verticalidad y exposición muy marcada, especialmente en días despejados donde la luz resalta los volúmenes y texturas de la roca.
Su cima, inaccesible a pie, sólo puede alcanzarse mediante escalada, siendo una ascensión clásica dentro de la zona. El descenso se realiza mediante rápel, lo que añade un componente técnico y aventurero a una formación que transmite una gran presencia.
Como Llegar, Ruta y Acceso: El acceso al Mogote de los Suicidas permite además recorrer algunos de los parajes más representativos de La Pedriza. La ruta más habitual parte desde el entorno del Refugio Giner de los Ríos, pasando por el Tolmo, el Collado de la Dehesilla y la Pradera de Navajuélos, en un itinerario muy completo tanto a nivel paisajístico como montañero.
Entorno y fotografía: El Mogote de los Suicidas no sólo es un objetivo para escaladores, sino también un enclave de gran interés para senderistas y fotógrafos, que encuentran en su silueta y en su entorno uno de los mejores ejemplos del modelado granítico de La Pedriza.
El Mogote de los Suicidas es uno de los monolitos más icónicos de La Pedriza, una aguja de granito de silueta inconfundible que se eleva de forma aislada sobre el caos de bloques que la rodea. Su perfil estilizado, rematado por una característica “cabeza” inclinada, lo convierte en una de las formaciones más fotogénicas y reconocibles.
El Mogote surge entre placas pulidas y apilamientos graníticos, dominando visualmente todo su entorno. Desde su base, la vista se abre hacia la Pedriza anterior y el valle, ofreciendo una sensación de verticalidad y exposición muy marcada, especialmente en días despejados donde la luz resalta los volúmenes y texturas de la roca.
Su cima, inaccesible a pie, sólo puede alcanzarse mediante escalada, siendo una ascensión clásica dentro de la zona. El descenso se realiza mediante rápel, lo que añade un componente técnico y aventurero a una formación que transmite una gran presencia.
Como Llegar, Ruta y Acceso: El acceso al Mogote de los Suicidas permite además recorrer algunos de los parajes más representativos de La Pedriza. La ruta más habitual parte desde el entorno del Refugio Giner de los Ríos, pasando por el Tolmo, el Collado de la Dehesilla y la Pradera de Navajuélos, en un itinerario muy completo tanto a nivel paisajístico como montañero.
Entorno y fotografía: El Mogote de los Suicidas no sólo es un objetivo para escaladores, sino también un enclave de gran interés para senderistas y fotógrafos, que encuentran en su silueta y en su entorno uno de los mejores ejemplos del modelado granítico de La Pedriza.
El Mogote de los Suicidas es uno de los monolitos más icónicos de La Pedriza, una aguja de granito de silueta inconfundible que se eleva de forma aislada sobre el caos de bloques que la rodea. Su perfil estilizado, rematado por una característica “cabeza” inclinada, lo convierte en una de las formaciones más fotogénicas y reconocibles.
El Mogote surge entre placas pulidas y apilamientos graníticos, dominando visualmente todo su entorno. Desde su base, la vista se abre hacia la Pedriza anterior y el valle, ofreciendo una sensación de verticalidad y exposición muy marcada, especialmente en días despejados donde la luz resalta los volúmenes y texturas de la roca.
Su cima, inaccesible a pie, sólo puede alcanzarse mediante escalada, siendo una ascensión clásica dentro de la zona. El descenso se realiza mediante rápel, lo que añade un componente técnico y aventurero a una formación que transmite una gran presencia.
Como Llegar, Ruta y Acceso: El acceso al Mogote de los Suicidas permite además recorrer algunos de los parajes más representativos de La Pedriza. La ruta más habitual parte desde el entorno del Refugio Giner de los Ríos, pasando por el Tolmo, el Collado de la Dehesilla y la Pradera de Navajuélos, en un itinerario muy completo tanto a nivel paisajístico como montañero.
Entorno y fotografía: El Mogote de los Suicidas no sólo es un objetivo para escaladores, sino también un enclave de gran interés para senderistas y fotógrafos, que encuentran en su silueta y en su entorno uno de los mejores ejemplos del modelado granítico de La Pedriza.
RUTAS INOLVIDABLES
A menudo me preguntan qué ruta recomendaría a quien visita La Pedriza por primera vez, cuál elegir para venir con niños o cuál permite descubrir mejor sus paisajes más representativos.
Durante esas largas horas de caminata, cuando uno acaba conversando consigo mismo, he pensado muchas veces en esa pregunta.
Y he llegado siempre a la misma conclusión: las mejores rutas no son necesariamente las más largas ni las más difíciles.
Son las que nunca se olvidan.
A veces por su belleza, otras por su dureza, por la compañía o simplemente por ese rincón que, muchos años después, sigue apareciendo en la memoria.

RUTAS INOLVIDABLES
A menudo me preguntan qué ruta recomendaría a quien visita La Pedriza por primera vez, cuál elegir para venir con niños o cuál permite descubrir mejor sus paisajes más representativos.
Durante esas largas horas de caminata, cuando uno acaba conversando consigo mismo, he pensado muchas veces en esa pregunta.
Y he llegado siempre a la misma conclusión: las mejores rutas no son necesariamente las más largas ni las más difíciles.
Son las que nunca se olvidan.
A veces por su belleza, otras por su dureza, por la compañía o simplemente por ese rincón que, muchos años después, sigue apareciendo en la memoria.


Después de más de treinta años caminando por sus senderos, explorando sus rincones y dejándome sorprender una y otra vez por este inmenso laberinto de granito, empiezo a ser realmente consciente de cuánto me queda todavía por descubrir.
Cuántos riscos, canchos, collados, jardines y pequeños paraísos permanecen aún fuera de mis recorridos habituales. En muchas ocasiones por simple desconocimiento y, en otras muchas, por esa inevitable inercia que nos lleva a regresar a los lugares que ya conocemos, convencidos de que volverán a ofrecernos algo distinto.
Y lo hacen. Siempre.
Después de más de treinta años caminando por sus senderos, explorando sus rincones y dejándome sorprender una y otra vez por este inmenso laberinto de granito, empiezo a ser realmente consciente de cuánto me queda todavía por descubrir.
Cuántos riscos, canchos, collados, jardines y pequeños paraísos permanecen aún fuera de mis recorridos habituales. En muchas ocasiones por simple desconocimiento y, en otras muchas, por esa inevitable inercia que nos lleva a regresar a los lugares que ya conocemos, convencidos de que volverán a ofrecernos algo distinto.
Y lo hacen. Siempre.

Porque La Pedriza nunca es exactamente la misma. Cambia con la estación, con la luz, con las nubes, con el agua, con la hora del día e incluso con nuestro propio estado de ánimo. Un rincón que parecía conocido puede convertirse, meses después, en un lugar completamente diferente.
Esa es una de las razones por las que nunca me canso de volver.
He elegido estas rutas porque, juntas, muestran buena parte de aquello que hace única a La Pedriza y permiten contemplar esos paisajes que permanecen grabados para siempre en la memoria.
Hay grandes travesías capaces de recorrer casi toda La Pedriza en una sola jornada, ascensiones más alpinas y rutas que pondrán a prueba la resistencia de cualquier montañero. Ya habrá tiempo para ellas. Ese no era el objetivo de esta selección.

Porque La Pedriza nunca es exactamente la misma. Cambia con la estación, con la luz, con las nubes, con el agua, con la hora del día e incluso con nuestro propio estado de ánimo. Un rincón que parecía conocido puede convertirse, meses después, en un lugar completamente diferente.
Esa es una de las razones por las que nunca me canso de volver.
He elegido estas rutas porque, juntas, muestran buena parte de aquello que hace única a La Pedriza y permiten contemplar esos paisajes que permanecen grabados para siempre en la memoria.
Hay grandes travesías capaces de recorrer casi toda La Pedriza en una sola jornada, ascensiones más alpinas y rutas que pondrán a prueba la resistencia de cualquier montañero. Ya habrá tiempo para ellas. Ese no era el objetivo de esta selección.


La idea es muy sencilla:
Conocer sin desfallecer, admirar sin dejarse la piel en el intento y disfrutar de la montaña con un esfuerzo razonable. Un esfuerzo medido que deje siempre la maravillosa sensación de querer más, mucho más.
Ojalá estas diez rutas consigan despertar la misma curiosidad, respeto y fascinación que La Pedriza ha despertado en mí durante todos estos años. Si lo consiguen, habrán cumplido su verdadero propósito.
Porque estoy convencido de una cosa: nadie conoce La Pedriza en una sola visita.
Probablemente tampoco en toda una vida.
La idea es muy sencilla:
Conocer sin desfallecer, admirar sin dejarse la piel en el intento y disfrutar de la montaña con un esfuerzo razonable. Un esfuerzo medido que deje siempre la maravillosa sensación de querer más, mucho más.
Ojalá estas diez rutas consigan despertar la misma curiosidad, respeto y fascinación que La Pedriza ha despertado en mí durante todos estos años. Si lo consiguen, habrán cumplido su verdadero propósito.
Porque estoy convencido de una cosa: nadie conoce La Pedriza en una sola visita.
Probablemente tampoco en toda una vida.

El Mogote de los Suicidas es uno de los monolitos más icónicos de La Pedriza, una aguja de granito de silueta inconfundible que se eleva de forma aislada sobre el caos de bloques que la rodea. Su perfil estilizado, rematado por una característica “cabeza” inclinada, lo convierte en una de las formaciones más fotogénicas y reconocibles.
El Mogote surge entre placas pulidas y apilamientos graníticos, dominando visualmente todo su entorno. Desde su base, la vista se abre hacia la Pedriza anterior y el valle, ofreciendo una sensación de verticalidad y exposición muy marcada, especialmente en días despejados donde la luz resalta los volúmenes y texturas de la roca.
Su cima, inaccesible a pie, sólo puede alcanzarse mediante escalada, siendo una ascensión clásica dentro de la zona. El descenso se realiza mediante rápel, lo que añade un componente técnico y aventurero a una formación que transmite una gran presencia.
Como Llegar, Ruta y Acceso: El acceso al Mogote de los Suicidas permite además recorrer algunos de los parajes más representativos de La Pedriza. La ruta más habitual parte desde el entorno del Refugio Giner de los Ríos, pasando por el Tolmo, el Collado de la Dehesilla y la Pradera de Navajuélos, en un itinerario muy completo tanto a nivel paisajístico como montañero.
Entorno y fotografía: El Mogote de los Suicidas no sólo es un objetivo para escaladores, sino también un enclave de gran interés para senderistas y fotógrafos, que encuentran en su silueta y en su entorno uno de los mejores ejemplos del modelado granítico de La Pedriza.
RUTAS INOLVIDABLES
RUTAS INOLVIDABLES
RUTA PUENTE DE LOS POYOS
Quería fotografiar el risco de La Vela, subir por el Callejón del Galisol y llegar hasta La Campana; pero, como tantas otras veces en La Pedriza, la senda te atrapa y no te deja parar.
Me dije que solo llegaría hasta el Perro de la Canaleja. Sin embargo, después se sumaron el Carro del Diablo, La Diligencia y el Perro de la Romera. «…y, ya que estábamos allí, un último esfuerzo hasta el Puente de los Poyos.» Lo que iba a ser una salida breve para hacer unas cuantas fotográfias terminó convirtiéndose en una señora ruta, de esas que se quedan grabadas para siempre en la memoria.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA PUENTE DE LOS POYOS
Quería fotografiar el risco de La Vela, subir por el Callejón del Galisol y llegar hasta La Campana; pero, como tantas otras veces en La Pedriza, la senda te atrapa y no te deja parar.
Me dije que solo llegaría hasta el Perro de la Canaleja. Sin embargo, después se sumaron el Carro del Diablo, La Diligencia y el Perro de la Romera. «…y, ya que estábamos allí, un último esfuerzo hasta el Puente de los Poyos.» Lo que iba a ser una salida breve para hacer unas cuantas fotográfias terminó convirtiéndose en una señora ruta, de esas que se quedan grabadas para siempre en la memoria.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA CENTINELA Y JARDIN PROHIBIDO
Después de cientos de rutas y de haber pasado junto a ellos en innumerables ocasiones, todavía no conocía estos dos extraordinarios lugares.
Debo reconocer que tenía los nervios a flor de piel, como un niño que abre un regalo. Antes de llegar al Centinela el corazón se me salía del pecho —y no por el esfuerzo, sino por la emoción de contemplar un risco de esos que habitaban en las postales de mi niñez—. El regalo fue excepcional.
Podría haber terminado la jornada allí, pero el día me reservaba otra sorpresa memorable. No muy lejos y ya de bajada, me aventuré a buscar la entrada al Jardín Prohibido para comprobar si tendría permiso de contemplarlo. Un rincón de ensueño que, tras años entre mis asignaturas pendientes, se convirtió de inmediato en uno de mis favoritos.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA CENTINELA Y JARDIN PROHIBIDO
Después de cientos de rutas y de haber pasado junto a ellos en innumerables ocasiones, todavía no conocía estos dos extraordinarios lugares.
Debo reconocer que tenía los nervios a flor de piel, como un niño que abre un regalo. Antes de llegar al Centinela el corazón se me salía del pecho —y no por el esfuerzo, sino por la emoción de contemplar un risco de esos que habitaban en las postales de mi niñez—. El regalo fue excepcional.
Podría haber terminado la jornada allí, pero el día me reservaba otra sorpresa memorable. No muy lejos y ya de bajada, me aventuré a buscar la entrada al Jardín Prohibido para comprobar si tendría permiso de contemplarlo. Un rincón de ensueño que, tras años entre mis asignaturas pendientes, se convirtió de inmediato en uno de mis favoritos.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA CALLEJÓN DE LAS ABEJAS
Ya conocía el Callejón de las Abejas por una ruta que realicé años atrás bajando desde Las Torres, pero esta vez quería entrar desde el Collado de la Ventana para fotografiar durante la subida el risco del Balcón, el conjunto del Cocodrilo, Las Nieves y La Ventana, además del Puro y el Collado de la U.
Aquella primera vez me impactó la sensación de estar encajonado entre la Aguja del Sultán y la cara Norte del Cocodrilo. Esta vez buscaba reencontrarme con ese mismo sentimiento… Y lo encontré.
Abordar el Callejón desde el Collado de la U es capaz de alterar hasta el ADN: una bajada hacia el abismo flanqueada por la imponente pared del Cocodrilo y al otro lado la llamada hipnótica de la Aguja del Sultán.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA CALLEJÓN DE LAS ABEJAS
Ya conocía el Callejón de las Abejas por una ruta que realicé años atrás bajando desde Las Torres, pero esta vez quería entrar desde el Collado de la Ventana para fotografiar durante la subida el risco del Balcón, el conjunto del Cocodrilo, Las Nieves y La Ventana, además del Puro y el Collado de la U.
Aquella primera vez me impactó la sensación de estar encajonado entre la Aguja del Sultán y la cara Norte del Cocodrilo. Esta vez buscaba reencontrarme con ese mismo sentimiento… Y lo encontré.
Abordar el Callejón desde el Collado de la U es capaz de alterar hasta el ADN: una bajada hacia el abismo flanqueada por la imponente pared del Cocodrilo y al otro lado la llamada hipnótica de la Aguja del Sultán.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA LAS TORRES
Cuando necesito ponerme a prueba y dar salida a toda esa energía que a veces parece sobrar, siempre termino mirando hacia el techo de La Pedriza. Sé que Las Torres nunca fallan y me llevarán hasta mi límite. No tanto por la subida —larga pero tendida y sin grandes rampas—, sino porque la vuelta, ya sea por Las Milaneras, la Senda de la Mina o el Sector Este, acaba con cualquier resto de fuerzas que me pueda quedar.
Contemplar todo el circo desde allí arriba me ayuda a tomar conciencia de su verdadera magnitud y es capaz de recargar el ánimo en cuestión de segundos.
En esta ocasión, la bajada por el Sector Este hasta el Collado de la Ventana fue una auténtica mezcla de sensaciones: una senda laberíntica que conduce a riscos y rincones realmente especiales.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA LAS TORRES
Cuando necesito ponerme a prueba y dar salida a toda esa energía que a veces parece sobrar, siempre termino mirando hacia el techo de La Pedriza. Sé que Las Torres nunca fallan y me llevarán hasta mi límite. No tanto por la subida —larga pero tendida y sin grandes rampas—, sino porque la vuelta, ya sea por Las Milaneras, la Senda de la Mina o el Sector Este, acaba con cualquier resto de fuerzas que me pueda quedar.
Contemplar todo el circo desde allí arriba me ayuda a tomar conciencia de su verdadera magnitud y es capaz de recargar el ánimo en cuestión de segundos.
En esta ocasión, la bajada por el Sector Este hasta el Collado de la Ventana fue una auténtica mezcla de sensaciones: una senda laberíntica que conduce a riscos y rincones realmente especiales.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA MOGOTE DE LOS SUICIDAS
¿Donde se esconde esa esbelta figura que se clava en la retina para nunca desaparecer? ¿Porque la busco y no la encuentro aun sabiendo donde esta?
La vi de lejos desde el Cancho Buitrón, pequeño Mogote en la distancia, pero no pude llegar, no encontre que senda tomar. Asi se me presentó el de los Suicidas, esquivo y camuflado contra las paredes que emergen del bosque al Norte de la Pradera de Navajuelos. Allí jugaba mi colosal amigo al escondite, muy cerca de la Pared de Santillana a la que tantas veces habia visitado.
Lo encontré recortado contra el cielo murmurando al viento y preguntandome: ¿Porque has tardado tanto?
No supe qué contestarle. Y allí nos quedamos los dos, erguidos, inmóviles, buscando la respuesta.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA MOGOTE DE LOS SUICIDAS
¿Donde se esconde esa esbelta figura que se clava en la retina para nunca desaparecer? ¿Porque la busco y no la encuentro aun sabiendo donde esta?
La vi de lejos desde el Cancho Buitrón, pequeño Mogote en la distancia, pero no pude llegar, no encontre que senda tomar. Asi se me presentó el de los Suicidas, esquivo y camuflado contra las paredes que emergen del bosque al Norte de la Pradera de Navajuelos. Allí jugaba mi colosal amigo al escondite, muy cerca de la Pared de Santillana a la que tantas veces habia visitado.
Lo encontré recortado contra el cielo murmurando al viento y preguntandome: ¿Porque has tardado tanto?
No supe qué contestarle. Y allí nos quedamos los dos, erguidos, inmóviles, buscando la respuesta.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA LAS MILANERAS
Hay lugares en La Pedriza que se contemplan desde lejos y otros que solo se comprenden caminando entre ellos. Aproximarse a Las Milaneras requiere ambas cosas.
Siempre vuelvo a esta senda cuando el reloj no importa, solo el momento. No es un lugar para llevar prisa. Es una ruta para disfrutar del camino y detenerse en cada recodo, en cada ventana que se abre a uno y otro lado de la cresta.
Entre el Collado del Miradero y la bajada abrupta desde Tres Cestos hacia el Collado de la Romera, Las Milaneras te exigen atención, equilibrio y respeto a cambio de hacerte sentir cerca del cielo. Es un camino donde cada hito de piedra parece puesto a propósito para confirmar que alguien, alguna vez, sintió el mismo vértigo y decidió seguir adelante.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA LAS MILANERAS
Hay lugares en La Pedriza que se contemplan desde lejos y otros que solo se comprenden caminando entre ellos. Aproximarse a Las Milaneras requiere ambas cosas.
Siempre vuelvo a esta senda cuando el reloj no importa, solo el momento. No es un lugar para llevar prisa. Es una ruta para disfrutar del camino y detenerse en cada recodo, en cada ventana que se abre a uno y otro lado de la cresta.
Entre el Collado del Miradero y la bajada abrupta desde Tres Cestos hacia el Collado de la Romera, Las Milaneras te exigen atención, equilibrio y respeto a cambio de hacerte sentir cerca del cielo. Es un camino donde cada hito de piedra parece puesto a propósito para confirmar que alguien, alguna vez, sintió el mismo vértigo y decidió seguir adelante.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA RISCO DE LOS NAIPES
Llegar hasta el apartado Risco de los Naipes suponía para mí conocer uno de esos mundos diferentes y escondidos que La Pedriza guarda celosamente como auténticos tesoros ocultos.
La aventura de la búsqueda, la emoción del encuentro, el placer de la contemplación y la asimilación del lugar hacen que este risco y esta ruta provoquen una mezcla única de sentimientos.
Abandonar el Risco de los Naipes y devolverlo a su habitual soledad no me causó tristeza ni desapego. Ya tenía un lugar en mi corazoncito de piedra. Además, la ruta deja un dulce sabor de boca, pues al final conduce hasta la preciosa Lagunilla del Yelmo.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA RISCO DE LOS NAIPES
Llegar hasta el apartado Risco de los Naipes suponía para mí conocer uno de esos mundos diferentes y escondidos que La Pedriza guarda celosamente como auténticos tesoros ocultos.
La aventura de la búsqueda, la emoción del encuentro, el placer de la contemplación y la asimilación del lugar hacen que este risco y esta ruta provoquen una mezcla única de sentimientos.
Abandonar el Risco de los Naipes y devolverlo a su habitual soledad no me causó tristeza ni desapego. Ya tenía un lugar en mi corazoncito de piedra. Además, la ruta deja un dulce sabor de boca, pues al final conduce hasta la preciosa Lagunilla del Yelmo.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA beso de las aves y el caliz
Hay días en los que no sobra el tiempo o las fuerzas no alcanzan para grandes aventuras. Entonces solo necesito subir al Mirador de los Pinganillos, un lugar privilegiado rodeado de granito y bosque, donde vuelvo a sentir esa calma que solo encuentro en La Pedriza.
Después, regresar por la senda del Beso de las Aves y El Cáliz es como reencontrarme con dos viejos amigos. Siempre están ahí. Siempre consiguen reconfortar el alma y dejarme con la sensación de que quiero mucho más.
Asi el camino de regreso se convierte en la primera parte de la siguiente aventura.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA beso de las aves y el caliz
Hay días en los que no sobra el tiempo o las fuerzas no alcanzan para grandes aventuras. Entonces solo necesito subir al Mirador de los Pinganillos, un lugar privilegiado rodeado de granito y bosque, donde vuelvo a sentir esa calma que solo encuentro en La Pedriza.
Después, regresar por la senda del Beso de las Aves y El Cáliz es como reencontrarme con dos viejos amigos. Siempre están ahí. Siempre consiguen reconfortar el alma y dejarme con la sensación de que quiero mucho más.
Asi el camino de regreso se convierte en la primera parte de la siguiente aventura.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA CUEVA DE LAS BRUJAS
Las cuevas pueden ser un refugio, pero también despiertan en mí un respeto ancestral. Y si, además, el lugar tiene que ver con brujas, es inevitable que la imaginación haga el resto.
El camino para encontrarla parecía estar hechizado. Desde el Elefantito me aventuré por una senda casi inexistente, perdiéndome entre rocas, callejones, estrechos pasadizos y pequeños jardines de granito que parecían no tener fin. Durante un instante llegué a pensar que las brujas no querían que la encontrara.
Cuando por fin alcancé la cueva, no había rastro de ellas. Tal vez habían escapado por la pequeña oquedad del fondo, esa que desemboca en una maravillosa senda hacia la Muralla China y la Pradera del Yelmo… O quizá simplemente eligieron dejarme disfrutar, a solas, de uno de los rincones más misteriosos de La Pedriza.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA CUEVA DE LAS BRUJAS
Las cuevas pueden ser un refugio, pero también despiertan en mí un respeto ancestral. Y si, además, el lugar tiene que ver con brujas, es inevitable que la imaginación haga el resto.
El camino para encontrarla parecía estar hechizado. Desde el Elefantito me aventuré por una senda casi inexistente, perdiéndome entre rocas, callejones, estrechos pasadizos y pequeños jardines de granito que parecían no tener fin. Durante un instante llegué a pensar que las brujas no querían que la encontrara.
Cuando por fin alcancé la cueva, no había rastro de ellas. Tal vez habían escapado por la pequeña oquedad del fondo, esa que desemboca en una maravillosa senda hacia la Muralla China y la Pradera del Yelmo… O quizá simplemente eligieron dejarme disfrutar, a solas, de uno de los rincones más misteriosos de La Pedriza.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA JARDIN DEL PAJARO
Amenazaba el cielo con tormenta. Una de esas amenazas que sabes que, tarde o temprano, acabarán cumpliéndose. Comencé a caminar con la inocente esperanza de que llegara tan tarde que para entonces ya estuviera de regreso.
Entre el Pájaro y la Torre de las Arañas Negras el camino se bifurca. Hacia la izquierda asciende al Cancho Buitrón; por la derecha discurre paralelo a los Pinganillos. Y allí, casi escondida, estaba la entrada.
El Jardín del Pájaro, encajado entre los Guerreros y la Muela, es y será siempre uno de esos lugares inolvidables para quien tiene la fortuna de encontrarlo.
La amenaza acabó convirtiéndose en tormenta cuando regresaba. La lluvia consiguió calarme hasta los huesos, casi tanto como lo había hecho el Jardín del Pájaro.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.
RUTA JARDIN DEL PAJARO
Amenazaba el cielo con tormenta. Una de esas amenazas que sabes que, tarde o temprano, acabarán cumpliéndose. Comencé a caminar con la inocente esperanza de que llegara tan tarde que para entonces ya estuviera de regreso.
Entre el Pájaro y la Torre de las Arañas Negras el camino se bifurca. Hacia la izquierda asciende al Cancho Buitrón; por la derecha discurre paralelo a los Pinganillos. Y allí, casi escondida, estaba la entrada.
El Jardín del Pájaro, encajado entre los Guerreros y la Muela, es y será siempre uno de esos lugares inolvidables para quien tiene la fortuna de encontrarlo.
La amenaza acabó convirtiéndose en tormenta cuando regresaba. La lluvia consiguió calarme hasta los huesos, casi tanto como lo había hecho el Jardín del Pájaro.
La información, las fotos de los riscos, el mapa y el track GPS de esta ruta están disponibles aquí.



El Mogote de los Suicidas es uno de los monolitos más icónicos de La Pedriza, una aguja de granito de silueta inconfundible que se eleva de forma aislada sobre el caos de bloques que la rodea. Su perfil estilizado, rematado por una característica “cabeza” inclinada, lo convierte en una de las formaciones más fotogénicas y reconocibles.
El Mogote surge entre placas pulidas y apilamientos graníticos, dominando visualmente todo su entorno. Desde su base, la vista se abre hacia la Pedriza anterior y el valle, ofreciendo una sensación de verticalidad y exposición muy marcada, especialmente en días despejados donde la luz resalta los volúmenes y texturas de la roca.
Su cima, inaccesible a pie, sólo puede alcanzarse mediante escalada, siendo una ascensión clásica dentro de la zona. El descenso se realiza mediante rápel, lo que añade un componente técnico y aventurero a una formación que transmite una gran presencia.
Como Llegar, Ruta y Acceso: El acceso al Mogote de los Suicidas permite además recorrer algunos de los parajes más representativos de La Pedriza. La ruta más habitual parte desde el entorno del Refugio Giner de los Ríos, pasando por el Tolmo, el Collado de la Dehesilla y la Pradera de Navajuélos, en un itinerario muy completo tanto a nivel paisajístico como montañero.
Entorno y fotografía: El Mogote de los Suicidas no sólo es un objetivo para escaladores, sino también un enclave de gran interés para senderistas y fotógrafos, que encuentran en su silueta y en su entorno uno de los mejores ejemplos del modelado granítico de La Pedriza.










