Esta ruta te llevará a descubrir (o capturar con tu cámara) algunos de los riscos, praderas y formaciones más emblemáticas del Sector Oeste de La Pedriza Posterior: el Refugio Giner de los Ríos, la Bota, el Collado del Miradero, las Torres, las Milaneras, Tres Cestos, el Mirador de los Pinganillos y el Collado del Cabrón. Un itinerario espectacular que combina densos pinares, laderas escarpadas y caprichosas formas graníticas.
El itinerario: La ruta asciende por la Senda Norte, el eje central de La Pedriza Posterior y la vía más directa para coronar el Collado del Miradero. Desde allí, el sendero flanquea la vertiente posterior de las Milaneras, adentrándose en su laberinto de roca hasta alcanzar el singular risco de Tres Cestos. A partir de este punto, comienza un descenso pronunciado hacia las inmediaciones del Collado de la Romera, donde la pendiente se suaviza para llanear cómodamente hacia el Mirador de los Pinganillos y el Collado del Cabrón, antes de emprender el regreso final a Canto Cochino.
La senda se encuentra bien señalizada mediante marcas de pintura e hitos de piedra, por lo que resulta bastante intuitiva y fácil de seguir en su mayor parte.
⚠️ IMPORTANTE (Tramo complejo): El descenso desde Tres Cestos hasta las cercanías del Collado de la Romera salva un desnivel corto pero muy abrupto. Aunque no requiere trepadas técnicas, exige atención y buen calzado para evitar resbalones.
Recomendaciones y entorno: La subida hasta el Collado del Miradero transcurre casi protegida por el pinar, ofreciendo una sombra muy agradable en los meses cálidos. En contraste, el tramo de cresta entre el Mirador y el Collado de la Romera es un terreno de alta montaña totalmente expuesto al sol y al viento. En el último tercio de la ruta volverán a alternarse los tramos boscosos con sendas abiertas hasta alcanzar el Collado del Cabrón.
La Charca Kindelan
A medio camino entre Canto Cochino y el Refugio Giner de los Ríos, un pequeño sendero desvía nuestros pasos descendiendo apenas unos metros para descubrir este rincón idílico: una preciosa y recogida poza que cuenta con su propia cascada natural.

El refugio Giner de los Ríos
La Senda Norte, en su firme avance hacia las Torres, flanquea este histórico refugio de montaña, emblema del guadarramismo, el cual dejaremos a nuestra derecha mientras ganamos altura de manera progresiva.

La Bota
Al coronar la exigente subida que discurre bajo el dosel del bosque, y ya muy cerca de alcanzar el Collado del Miradero, la vegetación se abre para desvelar la imponente silueta de La Bota, recortada en mitad de la ladera granítica que se desploma desde Las Torres.

El Collado del Miradero
Un último esfuerzo nos sitúa en el Collado del Miradero. Desde esta fantástica atalaya se abre una soberbia panorámica de la vertiente oeste de Las Torres y del sendero que se dibuja a su espalda buscando el Collado de Matasanos. Es el enclave idóneo para recuperar el aliento, hidratarse y deleitarse con el paisaje.

Las Torres
El Collado del Miradero nos regala, sin duda, una de las perspectivas más limpias, imponentes y fotogénicas del imponente conjunto rocoso que da forma a Las Torres en su cara oeste.

Las Milaneras
Siguiendo nuestro camino por la vertiente posterior de este laberinto, merece la pena asomarse al cordal para contemplar de cerca las caprichosas e intrincadas formaciones caladas de las Milaneras, un asombroso caos granítico que destaca con luz propia en este sector.

Tres Cestos
Tras completar el rodeo por la espalda de las Milaneras, el sendero nos guía hacia su salida oriental, coronada por el espectacular conjunto de Tres Cestos. Un punto estratégico que ofrece unas vistas aéreas formidables del entorno salvaje que nos rodea.

Mirador de los Pinganillos
A medio camino del descenso hacia el Collado del Cabrón, la senda nos regala una excelente panorámica desde Mirador de los Pinganillos. En esta pequeña y rocosa llanura destaca la singular silueta granítica en equilibrio de sus cuatro bloques cimeros, configurando uno de los miradores naturales más espectaculares de toda la vertiente.

El Collado del Cabrón
Tras dejar atrás los tramos expuestos y llanear de forma más cómoda entre claros de bosque, alcanzamos esta encrucijada clave de caminos. El Collado del Cabrón se presenta como el punto idóneo para una ultima parada, disfrutando de la agradable sombra de los pinos, antes de encarar con tranquilidad la bajada final de regreso a Canto Cochino.

