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CHARCA KINDELAN

CHARCA

KINDELAN

La Charca Kindelán es uno de los tesoros fluviales mejor resguardados y más bellos de La Pedriza. Formada por los encajonamientos del agua en las zonas umbrías del cauce, esta poza destaca por ofrecer un entorno de máxima tranquilidad que contrasta con la habitual concurrencia de otros sectores bajos. El paraje destaca por su remanso de aguas cristalinas con sutiles tonalidades verdosas y ambarinas, alimentado directamente por pequeños saltos de agua que salvan los escalones graníticos de la garganta forestal.

La charca queda enmarcada en su margen superior por una espectacular y colosal «piedra caballera» de formas ovoides que reposa en un equilibrio inverosímil sobre los estratos rocosos de la ladera. El agua se vierte a la badina principal mediante una estética chorrera o pequeña cascada lateral que discurre entre oscuros muros de mampostería natural tapizados de líquenes. El entorno botánico es de una enorme exuberancia, dominado por un frondoso pinar de pino silvestre, helechos, sauces arbustivos y rodales de césped húmedo que crecen al abrigo de la constante humedad del río.

Cómo llegar, ruta y acceso: Su aproximación requiere remontar el curso fluvial adentrándose en las zonas donde el pinar y el roquedal empiezan a estrecharse de forma notable.

Entorno y fotografía: Para el fotógrafo de naturaleza, la Charca Kindelan ofrece una magnífica composición donde conviven el dinamismo del agua, la rotundidad del granito suspendido y la frondosidad forestal: Un encuadre vertical resulta idóneo para este paraje. Permite guiar la mirada de manera ascendente partiendo desde las tonalidades transparentes de la badina en primer plano, pasando por el detalle blanco de la cascada en movimiento, hasta culminar en la imponente mole pétrea superior que corona la escena. 

Riscos y Zonas Cercanas

Peña Sirio

Cancho de los Muertos

Zonas Sector Oeste

La Charca Kindelán es uno de los tesoros fluviales mejor resguardados y más bellos de La Pedriza. Formada por los encajonamientos del agua en las zonas umbrías del cauce, esta poza destaca por ofrecer un entorno de máxima tranquilidad que contrasta con la habitual concurrencia de otros sectores bajos. El paraje destaca por su remanso de aguas cristalinas con sutiles tonalidades verdosas y ambarinas, alimentado directamente por pequeños saltos de agua que salvan los escalones graníticos de la garganta forestal.

La charca queda enmarcada en su margen superior por una espectacular y colosal «piedra caballera» de formas ovoides que reposa en un equilibrio inverosímil sobre los estratos rocosos de la ladera. El agua se vierte a la badina principal mediante una estética chorrera o pequeña cascada lateral que discurre entre oscuros muros de mampostería natural tapizados de líquenes. El entorno botánico es de una enorme exuberancia, dominado por un frondoso pinar de pino silvestre, helechos, sauces arbustivos y rodales de césped húmedo que crecen al abrigo de la constante humedad del río.

Cómo llegar, ruta y acceso: Su aproximación requiere remontar el curso fluvial adentrándose en las zonas donde el pinar y el roquedal empiezan a estrecharse de forma notable.

Entorno y fotografía: Para el fotógrafo de naturaleza, la Charca Kindelan ofrece una magnífica composición donde conviven el dinamismo del agua, la rotundidad del granito suspendido y la frondosidad forestal: Un encuadre vertical resulta idóneo para este paraje. Permite guiar la mirada de manera ascendente partiendo desde las tonalidades transparentes de la badina en primer plano, pasando por el detalle blanco de la cascada en movimiento, hasta culminar en la imponente mole pétrea superior que corona la escena. 

Mapa Completo

La Charca Kindelán es uno de los tesoros fluviales mejor resguardados y más bellos de La Pedriza. Formada por los encajonamientos del agua en las zonas umbrías del cauce, esta poza destaca por ofrecer un entorno de máxima tranquilidad que contrasta con la habitual concurrencia de otros sectores bajos. El paraje destaca por su remanso de aguas cristalinas con sutiles tonalidades verdosas y ambarinas, alimentado directamente por pequeños saltos de agua que salvan los escalones graníticos de la garganta forestal.

La charca queda enmarcada en su margen superior por una espectacular y colosal «piedra caballera» de formas ovoides que reposa en un equilibrio inverosímil sobre los estratos rocosos de la ladera. El agua se vierte a la badina principal mediante una estética chorrera o pequeña cascada lateral que discurre entre oscuros muros de mampostería natural tapizados de líquenes. El entorno botánico es de una enorme exuberancia, dominado por un frondoso pinar de pino silvestre, helechos, sauces arbustivos y rodales de césped húmedo que crecen al abrigo de la constante humedad del río.

Cómo llegar, ruta y acceso: Su aproximación requiere remontar el curso fluvial adentrándose en las zonas donde el pinar y el roquedal empiezan a estrecharse de forma notable.

Entorno y fotografía: Para el fotógrafo de naturaleza, la Charca Kindelan ofrece una magnífica composición donde conviven el dinamismo del agua, la rotundidad del granito suspendido y la frondosidad forestal: Un encuadre vertical resulta idóneo para este paraje. Permite guiar la mirada de manera ascendente partiendo desde las tonalidades transparentes de la badina en primer plano, pasando por el detalle blanco de la cascada en movimiento, hasta culminar en la imponente mole pétrea superior que corona la escena. 

El Mogote de los Suicidas es uno de los monolitos más icónicos de La Pedriza, una aguja de granito de silueta inconfundible que se eleva de forma aislada sobre el caos de bloques que la rodea. Su perfil estilizado, rematado por una característica “cabeza” inclinada, lo convierte en una de las formaciones más fotogénicas y reconocibles.

El Mogote surge entre placas pulidas y apilamientos graníticos, dominando visualmente todo su entorno. Desde su base, la vista se abre hacia la Pedriza anterior y el valle, ofreciendo una sensación de verticalidad y exposición muy marcada, especialmente en días despejados donde la luz resalta los volúmenes y texturas de la roca.

Su cima, inaccesible a pie, sólo puede alcanzarse mediante escalada, siendo una ascensión clásica dentro de la zona. El descenso se realiza mediante rápel, lo que añade un componente técnico y aventurero a una formación que transmite una gran presencia.

Como Llegar, Ruta y Acceso: El acceso al Mogote de los Suicidas permite además recorrer algunos de los parajes más representativos de La Pedriza. La ruta más habitual parte desde el entorno del Refugio Giner de los Ríos, pasando por el Tolmo, el Collado de la Dehesilla y la Pradera de Navajuélos, en un itinerario muy completo tanto a nivel paisajístico como montañero.

Entorno y fotografía: El Mogote de los Suicidas no sólo es un objetivo para escaladores, sino también un enclave de gran interés para senderistas y fotógrafos, que encuentran en su silueta y en su entorno uno de los mejores ejemplos del modelado granítico de La Pedriza.

Riscos y Zonas Cercanas

Cancho de los Muertos

Peña Sirio

Zonas Sector Oeste

El Mogote de los Suicidas es uno de los monolitos más icónicos de La Pedriza, una aguja de granito de silueta inconfundible que se eleva de forma aislada sobre el caos de bloques que la rodea. Su perfil estilizado, rematado por una característica “cabeza” inclinada, lo convierte en una de las formaciones más fotogénicas y reconocibles.

El Mogote surge entre placas pulidas y apilamientos graníticos, dominando visualmente todo su entorno. Desde su base, la vista se abre hacia la Pedriza anterior y el valle, ofreciendo una sensación de verticalidad y exposición muy marcada, especialmente en días despejados donde la luz resalta los volúmenes y texturas de la roca.

Su cima, inaccesible a pie, sólo puede alcanzarse mediante escalada, siendo una ascensión clásica dentro de la zona. El descenso se realiza mediante rápel, lo que añade un componente técnico y aventurero a una formación que transmite una gran presencia.

Como Llegar, Ruta y Acceso: El acceso al Mogote de los Suicidas permite además recorrer algunos de los parajes más representativos de La Pedriza. La ruta más habitual parte desde el entorno del Refugio Giner de los Ríos, pasando por el Tolmo, el Collado de la Dehesilla y la Pradera de Navajuélos, en un itinerario muy completo tanto a nivel paisajístico como montañero.

Entorno y fotografía: El Mogote de los Suicidas no sólo es un objetivo para escaladores, sino también un enclave de gran interés para senderistas y fotógrafos, que encuentran en su silueta y en su entorno uno de los mejores ejemplos del modelado granítico de La Pedriza.

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GALERIA FOTOGRAFICA

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FOTOGRAFICA