Esta fantástica ruta te llevará a visitar (o alcanzar fotográficamente hablando) algunos de los riscos y formaciones más reconocibles de La Pedriza Anterior: El Cancho de los Brezos, La Gran Cañada, la Pradera del Yelmo, El Yelmo, Los Fantasmas, El Centinela y La Mujer y El Hato, Las Cabras, El Corral Ciego y La Bola de San Antonio, El Hueco de las Hoces, El Jardín Prohibido, La Torre Valentina, El Pan de Kilo y El Elefante del Yelmo. Pocas rutas reúnen tal cantidad de puntos de interés en un itinerario de esta longitud.
El Centinela y la Mujer y el Hato son la postal intemporal del La Pedriza. Situados en la vertiente Norte de la Pedriza anterior, desde los antiguos tiempos ejercen de guardianes de piedra vigilando el laberinto granítico y ofreciendo una de las estampas más espectaculares del entorno.
Por su parte, el Jardín Prohibido es un rincón escondido y protegido por grandes moles rocosas, un pequeño oasis de vegetación, pradera y frescura que parece ajeno al entorno rudo del resto de la sierra.
El Centinela y el Jardín Prohibido conforman uno de esos itinerarios mágicos y recónditos de La Pedriza donde la orientación y la capacidad de asombro se ponen a prueba. Mientras alcanzar el Centinela solo requiere el esfuerzo de la pendiente y una pequeña búsqueda de su escondida ubicación la aproximación al Jardín Prohibido requiere una lectura atenta del terreno. Aunque existen algunos hitos dispersos, el avance se realiza por zonas empinadas de bloques y callejones donde es imprescindible intuir los pasos correctos. Por ello, no es una ruta apta para personas que se inicien en la montaña o que no estén familiarizadas con el caos granítico característico de esta zona.
⚠️ IMPORTANTE (Orientación y pasos técnicos): Al adentrarse en los callejones cercanos al Jardín Prohibido, el terreno se vuelve muy cerrado y laberíntico. Es fácil desorientarse o terminar en algún callejón sin salida que obligue a retroceder. Además el tramo final del Jardín es una pequeña placita que remata en un árbol que esta emplazado sobre una caída brutal por lo que hay que extremar la precaución.
La ruta fue realizada en solitario en un mes de abril. Es una época ideal, ya que el Jardín Prohibido muestra su mejor cara con el verde de la pradera en pleno esplendor y los pequeños brotes de los árboles contrastando fuertemente con el gris del granito.
La senda está bien señalizada hasta el Centinela y desde allí hasta el Hueco de las Hoces sin embargo hallar la salida correcta que conecta con la entrada del Jardín Prohibido requiere plena atención al no existir señalización .
Así pues la ruta hasta el Centinela es muy asequible aun sin experiencia, no obstante la bajada por el Hueco de las Hoces, incluyendo o no la visita al Jardín Prohibido, aunque esta bien señalizada tiene una mayor complicación y no es recomendable sin experiencia previa.
El Cancho de los Brezos
Tras la primera rampa de subida por la directa del Yelmo nos encontramos con El Cancho de los Brezos, un precioso mural de roca salpicada por vegetación.

La Gran Cañada
Desde el Cancho de los Brezos una exigente rampa de subida nos coloca en la Gran Cañada.

La Pradera del Yelmo
Un majestuoso tapiz verde a los pies del gigante de granito. Es el punto de encuentro por excelencia de la Pedriza Anterior y un balcón excepcional para contemplar toda la llanura madrileña.

El Yelmo
Antes de alcanzar El Centinela tenemos una bonita vista del Yelmo desde el Noreste.

Los Fantasmas
Desde el mismo lugar girando la mirada al Este nos encontramos con Los Fantasmas.

El Centinela y La Mujer y El Hato
Girando hacia el Norte con la mirada puesta en la Pedriza Posterior encontramos una bajada hacia la Umbria Calderon y a pocos metros nos esperan El Centinela y La Mujer y El Hato.

El Centinela desde el Oeste
Una vista distinta de la habitual mirando desde el Oeste nos da otra forma de esta peculiar aguja.

Las Cabras
No podían faltar las cabras con su innata curiosidad ojeando los alrededores del Centinela.

El Hueco de las Hoces
Desde el Centinela salimos en dirección Este y pasamos por la cara Norte del Yelmo dejandolo a nuestra izquierda para aventurarnos por la bajada del Hueco de las Hoces.

El Corral Ciego y la Bola de San Antonio
Ya en pleno Hueco de las Hoces bajando hacia la entrada al Jardín Prohibido encontramos un ramal a la derecha desde el que podemos contemplar El Corral Ciego y la Bola de San Antonio.

El Jardín Prohibido
Una vez superado el caos de bloques y vegetación de la entrada podemos contemplar el precioso Jardín Prohibido en su parte inicial.

El Jardín Prohibido tramo final
Tras recorrer el tramo inicial del Jardín y sorteando bloques sueltos que se apiñan contra altas paredes dejando pequeñas aberturas muy estrechas llegamos a la espectacular entrada al tramo final del Jardín.
⚠️ IMPORTANTE (Orientación y pasos técnicos): El tramo final del Jardín es una pequeña placita que remata en un árbol que esta emplazado sobre una caída brutal por lo que hay que extremar la precaución.

La Torre Valentina
Desde el Jardín Prohibido tenemos una preciosa vista de La Torre Valentina con Madrid al fondo tras su vertical.

El Pan de Kilo
Ya de nuevo en el Hueco de las Hoces podemos ver a la derecha la mole del Pan de Kilo rematado en su cima por el final del Jardín Prohibido fácilmente localizable por el árbol que marca el final del mismo y su espectacular pared vertical coloreada.

El Elefante del Yelmo
Y para finalizar, desde la bajada por el Hueco de las Hoces, volvemos la vista atrás para contemplar el imponente Elefante del Yelmo con el propio Yelmo detrás. Desde aqui ya solo queda la bajada hasta el Cancho de los Brezos y de este hasta Canto Cochino.

