Esta ruta te llevará a descubrir (o capturar con tu cámara) algunos de los riscos, praderas y formaciones más emblemáticas de La Pedriza Anterior: El Cancho de los Brezos, La Gran Cañada, el Caracolete, Peñas Cagás, el Risco de los Naipes, el risco de Cinco Fisuras, el Cetrero, la Pradera del Yelmo, el Yelmo, y la Lagunilla del Yelmo. Un itinerario que te sumergirá en la esencia más pura del granito pedricero.
El Risco de los Naipes es una de las formaciones graníticas más sorprendentes, singulares y fotogénicas de La Pedriza Anterior. Su nombre rinde un fiel homenaje a su fisonomía: un conjunto de colosales bloques que parecen haber sido apilados con delicadeza, como si de un monumental e inestable castillo de naipes se tratara. El resultado es una silueta dramática que desafía las leyes de la gravedad, transmitiendo la constante sensación de estar suspendida en el aire o a punto de vencerse.
Se encuentra escondido en una zona poco transitada, resguardado por un entorno caótico de callejones de piedra y pequeños oasis de vegetación. Al no existir una senda marcada para llegar hasta él, la experiencia en orientación y la máxima precaución son absolutamente indispensables.
El itinerario: La ruta asciende con decisión hasta el Cancho de los Brezos y, desde allí, entronca con la Gran Cañada, la cual atravesaremos de este a oeste hasta conectar con la Senda Maeso. Continuaremos por ella en sentido norte hasta poco antes de alcanzar la Pradera del Yelmo. En este punto, se abre hacia el oeste un desvío difuso que nos conducirá directo al Risco de los Naipes; todo este tramo intermedio se debe realizar a golpe de GPS y pura orientación.
El itinerario de vuelta: Tras regresar de nuevo a la Senda Maeso, se reanuda el ascenso en dirección norte hacia la Pradera del Yelmo, cruzándola hacia el este para iniciar la bajada en busca de la preciosa Lagunilla del Yelmo. Desde este punto, se retoma el sendero descendente hacia la Gran Cañada para acometer el regreso definitivo a Canto Cochino por la variante directa, evitando volver a pasar por el Cancho de los Brezos.
⚠️ IMPORTANTE (Orientación y GPS): Desde el abandono de la Senda Maeso hasta los pies del Risco de los Naipes no existe sendero definido, hitos ni marcas de pintura. Aunque no presenta pasos de escalada expuestos o técnicamente difíciles, es necesario saber moverse con soltura y buscar el mejor paso entre el caos de bloques y la densa vegetación.
Recomendaciones y entorno: La práctica totalidad de la ruta transcurre por terreno completamente expuesto al sol y al viento. Es imprescindible prever una correcta hidratación (no hay fuentes garantizadas en el tramo superior) y una buena protección solar durante todo el año.
El Cancho de los Brezos
Iniciando la subida desde Canto Cochino, este imponente conjunto de riscos graníticos emerge como la primera gran referencia de la jornada, marcando el preludio de los paisajes que esconde la Pedriza Anterior.

La Gran Cañada
Una majestuosa e histórica llanura herbácea flanqueada por titánicos bloques de piedra. Cruzar este gran pasillo natural de este a oeste ofrece un respiro llano antes de buscar la Senda Maeso.

El Caracolete
Ganando altura por la vertiente de umbría, nos topamos con los caprichosos perfiles de este risco, cuyos callejones rocosos y recovecos graníticos desafían constantemente la mirada del fotógrafo.

Peñas Cagás
Situadas en un entorno fiero y abrupto, estas agujas rocosas rompen la monotonía de la ascensión principal, ofreciendo un perfil áspero y marcadamente pedricero que domina los alrededores de la senda.

El Risco de los Naipes
El gran hito oculto de la ruta. Un prodigio geológico de placas graníticas colosales apiladas de tal manera que parecen desafiar de forma dramática la gravedad en mitad de un laberinto de piedra.

Cinco Fisuras
Un imponente paredón rocoso célebre por sus marcadas líneas verticales. Es una estructura soberbia e imprescindible para los amantes de la escalada clásica y de la fotografía de texturas graníticas.

El Cetrero
Este risco se alza vigilante sobre los callejones adyacentes, destacando en el paisaje alpino como un bastión de piedra tallado por los elementos en las inmediaciones del sector del Yelmo.

La Pradera del Yelmo
Un majestuoso tapiz verde a los pies del gigante de granito. Es el punto de encuentro por excelencia de la Pedriza Anterior y un balcón excepcional para contemplar toda la llanura madrileña.

El Yelmo
El indiscutible rey de la Pedriza Anterior. Un colosal domo granítico, único en el Sistema Central, cuya inmensa e impecable placa rosa atrae magnéticamente las miradas desde kilómetros a la redonda.

La Lagunilla del Yelmo
Un rincón mágico y efímero situado en la vertiente trasera del gran domo rocoso. Una pequeña balsa de agua que, cuando la temporada acompaña, regala unos reflejos bellísimos del granito circundante.

