Esta ruta te llevará a descubrir (o capturar con tu cámara) algunos de los riscos, praderas y formaciones más emblemáticas de La Pedriza Anterior: El Cancho de los Brezos, La Gran Cañada, Cinco Cestos, el Elefantito, la Cueva de las Brujas, el Vivac del Bizcocho, la Muralla China, el Cetrero, Cinco Fisuras, la Pradera del Yelmo y el Yelmo. Un itinerario espectacular que rodea el coloso pedricero y nos descubre rincones llenos de misticismo y formas caprichosas.
La Cueva de las Brujas es uno de los secretos mejor guardados y más fotogénicos de la vertiente sur del Yelmo. Más que una cueva convencional, se trata de una descomunal oquedad y pasadizo generado por el desprendimiento y caótico apilamiento de bloques titánicos de granito. Su interior, donde la luz se filtra creando sombras misteriosas y contrastes dramáticos, envuelve al visitante en una atmósfera mágica que rinde un fiel homenaje a su nombre.
Al encontrarse resguardada en una zona de callejones rocosos apartada del flujo principal de senderistas, dar con su entrada exacta requiere agudizar el sentido de la orientación. El terreno circundante es abrupto, por lo que la precaución y el rastreo meticuloso entre la roca son indispensables para disfrutar de este rincón.
El itinerario: La ruta inicia la marcha en Canto Cochino ascendiendo decididamente en dirección este hacia el Cancho de los Brezos para conectar y cruzar la majestuosa llanura de la Gran Cañada. Desde allí, el sendero gana altura con fuerza hacia el norte por el entorno del icónico Elefantito pasando por el risco de Cinco Cestos. El tramo que lleva desde el Elefantito hasta la Cueva de las Brujas esta prácticamente sin señalizar por lo que hay que seguirlo a golpe de GPS y pura intuición montañera.
Para salir de la cueva y seguir la senda utilizaremos una pequeña oquedad en la parte trasera que nos dejara a pocos metros del espectacular Vivac del Bizcocho, una gran mole de roca horizontal que deja un espacio perfecto en su parte inferior para poder guarecerse, el vivac esta en una pequeña y preciosa pradera rodeada de riscos. Desde el vivac hasta la Pradera del Yelmo la senda esta bastante clara y señalizada y nos abrira paso introduciendonos por la Muralla China, el Cetrero y el risco de Cinco Fisuras.
El itinerario de vuelta: Desde la Pradera del Yelmo la ruta vuelve por la senda directa que baja a la Gran Cañada haciendo un descanso en una pequeña planicie de roca con unas vistas espectaculares sobre el Elefantito y la parte inicial del itinerario. Después se retoma el sendero descendente hacia la Gran Cañada para acometer el regreso definitivo a Canto Cochino por la variante directa, evitando volver a pasar por el Cancho de los Brezos.
⚠️ IMPORTANTE (Orientación y GPS): El tramo que lleva desde el Elefantito hasta la Cueva de las Brujas esta prácticamente sin señalizar por lo que hay que seguirlo a golpe de GPS y pura intuición montañera.
Recomendaciones y entorno: Al discurrir casi por completo por la Pedriza Anterior y la falda sur del Yelmo, la ruta carece de sombras naturales y está muy expuesta a las inclemencias del sol y del viento. Se exige una hidratación rigurosa cargando agua suficiente desde el inicio (no hay fuentes garantizadas arriba) y protección solar adecuada durante todo el año.
El Cancho de los Brezos
Iniciando la subida desde Canto Cochino, este imponente conjunto de riscos graníticos emerge como la primera gran referencia de la jornada, marcando el preludio de los paisajes que esconde la Pedriza Anterior.

La Gran Cañada
Una majestuosa e histórica llanura herbácea flanqueada por titánicos bloques de piedra. Cruzar este gran pasillo natural de este a oeste ofrece un respiro llano antes de buscar los senderos ascendentes hacia el corazón de la Pedriza Anterior.

Cinco Cestos
Ganando altura desde la Gran Cañada, nos topamos con los caprichosos contornos de este risco singular. Sus oquedades y recovecos graníticos suponen una deliciosa parada para los amantes de las formas más curiosas del granito.

El Elefantito
Una de las figuras de descomposición granítica más célebres y fotografiadas de toda la sierra. Su asombroso perfil zoomorfo rompe la monotonía del paisaje y marca el punto donde deberemos agudizar el sentido de la orientación.

La Cueva de las Brujas
El gran hito místico de la jornada. Una descomunal y fotogénica oquedad nacida del caótico derrumbe de bloques titánicos, cuyo interior regala sugerentes juegos de luces y sombras que justifican plenamente el esfuerzo.

El Vivac del Bizcocho
Saliendo por la cavidad trasera de la cueva emerge esta gran mole de roca horizontal suspendida. Un refugio natural imponente resguardado en mitad de una preciosa pradera alpina oculta a los ojos del gran público.

La Muralla China
Una espectacular e ininterrumpida cresta de roca que nos corta el paso de forma imponente. Cruzar por sus inmediaciones nos permite contemplar de cerca la fisonomía vertical de las grandes paredes de este sector.

El Cetrero
Este risco se alza vigilante sobre los callejones adyacentes, destacando en el paisaje alpino como un bastión de piedra tallado por los elementos en la salida Este de la Muralla China.

Cinco Fisuras
Un imponente paredón rocoso célebre por sus marcadas líneas verticales. Es una estructura soberbia e imprescindible para los amantes de la fotografía de texturas graníticas antes de abrirse el terreno.

La Pradera del Yelmo
Un majestuoso tapiz verde a los pies del gigante de granito. Es el punto de encuentro por excelencia de la Pedriza Anterior y un balcón excepcional para contemplar toda la llanura madrileña.

El Yelmo
El indiscutible rey de la Pedriza Anterior. Un colosal domo granítico, único en el Sistema Central, cuya inmensa e impecable placa rosa atrae magnéticamente las miradas desde kilómetros a la redonda.

El Mirador de la Bajada Directa
Descendiendo de regreso desde la pradera, la ruta nos permite descansar en una planicie rocosa que se abre al abismo, brindando una panorámica aérea espectacular sobre la silueta del Elefantito desde una perspectiva poco habitual.

